OBRA: COSTA RICA – REFORMA VIVIENDA COLECTIVA + LOCAL COMERCIAL
Area: 658 m2 interiores – 95 m2 exteriores
Año de cproyecto: 2023-2024
Arq Autores: Nadia Donato – Juan Pablo Callegari - Constanza
Bunge – Maria Laura Verardo – Cecilia Martinez
Colaboradores: Santiago Bech Rubio
Imagenes: Santiago Bech Rubio
Asesor estructural: Rodrigo Saura
El proyecto se sitúa en un lote de 8,66 metros de frente en
Buenos Aires, representando dos etapas distintas en la evolución
del barrio de Palermo en relación con el uso del suelo y las
regulaciones urbanísticas. En la parte trasera del lote se
encuentra un galpón que ocupa la mitad del terreno y fue
construido antes del Código de Edificación de 1944, que
establecía requisitos para garantizar espacios libres de manzana
ventilados y soleados. En el frente, la construcción de planta
baja y tres pisos, realizada tras la modificación del código en
1977, alberga usos comerciales mixtos.
Con la reciente actualización del código que permite mayor
volúmen construíble, el proyecto propone una ampliación en dos
bloques. El primer bloque se añadirá en el frente, con dos
nuevas plantas y los retiros correspondientes, mientras que el
segundo se ubicará en el contrafrente, con tres plantas
adicionales.
La nueva construcción se desarrollará con perfilería metálica,
que se integrará con la estructura existente de hormigón armado
en un diálogo de entrelazamiento y tectonicidad. A la estructura
principal se le añadirá una subestructura metálica que actuará
como cerramiento, definiendo los límites del edificio de manera
epidérmica.
Esta materialidad metálica no solo redefine el lenguaje
arquitectónico del edificio, sino que también armoniza con la
estructura existente, otorgándole un nuevo carácter. La malla
metálica que envuelve la ampliación actúa como un filtro para
los espacios exteriores, creando una transición fluida entre el
interior y el exterior del edificio. Además, cada departamento
contará con expansiones exteriores privadas, mejorando la
experiencia habitacional y ofreciendo una solución que protege y
define los bordes del edificio.
El proyecto se organiza en dos bloques de planta baja y tres
pisos. En la planta baja, se ubica un local gastronómico al
frente, con acceso independiente a las viviendas y a un estudio
de yoga en el galpón del fondo, que cuenta con una altura
equivalente a dos plantas.
Las viviendas comienzan en el primer piso del bloque delantero y
en el segundo piso del bloque trasero. Estos dos bloques están
conectados a través de un patio central, donde se ubican las
circulaciones verticales y horizontales que los enlazan. Las
unidades residenciales son monoambientes y dúplex, cada una con
su propia expansión hacia balcones privados. Se priorizó que
estos espacios exteriores tuvieran dimensiones generosas y una
conexión plena con el interior de las viviendas, para maximizar
la calidad de vida de los residentes.
El edificio se sitúa frente a una plaza con una frondosa
arboleda, lo que motivó la decisión de ampliar las áreas
exteriores de las unidades al frente y de activar la terraza
como un espacio común para los residentes. En este último nivel,
se diseñó una terraza activa con una pequeña piscina, un
solárium y un espacio verde, ofreciendo un lugar de encuentro y
esparcimiento.
El proyecto promueve una mixtura de usos que mantiene el
edificio activo durante todo el día, lo que contribuye a su
sustentabilidad en términos de un uso continuo y variado de los
espacios. Esta diversidad de funciones no solo enriquece la vida
en el edificio, sino que también fomenta un entorno urbano más
dinámico y sostenible.